Parafraseando esas colecciones tan vendidas en las fiestas de Reyes tales como: "Los 1001 libros que debes leer antes de morir" o "Las 1001 películas que debes ver ...", "Los 1001 pinturas que ...", etc., pensé que sería bueno hacer uno sobre "Las 1001 medidas o reformas que debemos realizar en nuestra democracia antes de que todo se vaya al carajo". Y lo digo así, usando la abstracta, potente y descriptiva expresión de carajo porque es la que mejor describe el lugar a donde nos dirigimos. No la utilicé en el título para evitar discrepancias y vanas discusiones iniciales por la vulgaridad que dicho título pudiese parecer a algunos o, incluso, por si podría suponer algun problema en los buscadores.
Porque.... es algo obvio y evidente que nos vamos directamente al carajo. Algunos antes que otros, pero esto se desploma. Y se desploma con esa parsimonia que tienen las enfermedades terminales, que las padeces, las asumes y en algún momento dado todo llega a darte igual. Parecemos estar impasibles ante algo irremediable. Hasta en ocasiones casi deseas que llegue el momento final de una vez para acabar con la angustia diaria. Pues está claro que nos precipitamos irremisiblemente hacia un abismo económico, social que tan solo un acontecimiento drástico, apocalíptico diría yo, puede llegar a concluir. Y mientras ésto ocurre, nosotros impasibles, bromurizados diría yo.
¿Hay soluciones? Pues, en mi opinión, las veo muy difíciles porque exigen cambios que parece que esta nuestra sociedad occidental parece no estar dispuesta a asumir, pero que cualquier persona sensata estima convenientes y absolutamente naturales.No sé si serán 1001 las medidas necesarias ó 2001 ó tan solo 101, pero todos tenemos en mente cosas tan evidentes como que:
- hay que cuidar el estercolero en el que estamos convirtiendo el planeta;
- hay que ofrecer a los jóvenes un futuro dado que hemos perdido una generación y vamos camino a que sean dos;
- hay que transformar nuestro complaciente y desastroso sistema educativo;
- hay que incentivar la natalidad para evitar convertir a nuestro país en un macro-asilo de indigentes terminales;
- hay que reformar nuestro obsoleto sistema democrático;
- hay que demoler la estructura política de España y Europa porque es inasumible;
- en resumen, hay que hacer cada día más y más justa nuestra sociedad.
¿Pesimismo? Pues sí, pero es que yo no me autoconsidero una persona de naturaleza pesimista, yo diría que todo lo contrario. Pero es que, en mi círculo social, llevo al menos 12 años anunciando la actual crisis. Pero es que sea yo, es que hemos sido miles de personas las que la hemos visto venir excepto, naturalmente, nuestros dirigentes. ¿Cuántas veces oímos comentar y hemos charlado entre familiares y amigos, pero no a partir del año 2008 sino en los momentos más boyantes que nuestra economía que la burbuja inmobiliaria acabaría explotando? Es que es una historia tantas veces repetida, fue la crónica de una muerte tan anunciada que no puedo resistirme a la más absoluta indignación.
Sin más, inicio este blog para ir abriendo el debate de, una a una, las medidas que deberíamos exigir para evitar que en pocos años nuestro modelo de sociedad colapse. Y voy a plantearlo de forma un tanto desordenada en base a lo que los propios acontecimientos vayan dictando pero intentando proponer primero aquellas que pusidesen considerarse de máxima urgencia.
Ojalá llegue a ser útil colocar después algún día cada cosa en si sitio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario