Con un presupuesto total en 2011 de más de 55 millones de euros para un total de 259 señorías. 259 señorías de los que el 99,99% de los estudiantes de secundaria y universitarios españoles no saben en absoluto para que sirven. Cito solo éstos porque se supone que la juventud en periodo de formación deberían estudiarlo.
Yo, personalmente, no lo sé. Sé que alguna ley, no recuerdo cual, fue enviada al Senado, fue devuelta al Congreso y finalmente fue aprobada. Utilidad sorprendente. En estos aspectos, casi, casi, como la de nuestro monarca.
A estas 259 señorías hay que añadir ¿cómo no? los correspondientes secretarios, subsecretarios, administrativos, traductores, chóferes, seguridad y toda la innumerable sucesión de personal auxiliar.
Fascinante.
También sé de algunas señorías, supongo que la mayoría, que en cuatro años de sosegadas, más bien plúmbeas sesiones, solo se les conoce haber realizado una pregunta a la mesa. Ardua labor vive Dios. Ni siquiera sé si fue contestada o no, me imagino que no, total ¿para qué? Si en realidad son útiles para algo, que a estas alturas es más que obvio que lo dudo, creo que con dos senadores sería más que suficiente para desarrollar la labor que realizan.
Si uno escribe en Google “Presupuesto del Senado” aparece en los primeros lugares la tramitación urgente de suministro de portátiles para sus señorías por 759,000 euros y encima otros 131,000 euros más para otros equipos destinados a su seguridad. El mío costó 499 euros y está genial. Los de sus señorías deben ser la rebambaramba. Probablemente muchos ni siquiera sepan usarlo.
Hoy también pregunté en Google “sueldo senadores” y todas las entradas que los publicitaban se bloqueaban. Pensé en alguna conspiración pero no, luego logré acceder. Pero no continuaré por el tema de los sueldos porque , en mi opinión, no es precisamente el sueldo de nuestros políticos lo que hay que combatir ya que creo firmemente que los españoles deberíamos procurar que nuestros políticos fuesen los mejores posibles y, como tales, deberían estar bien remunerados. Lo que todos coincidimos es que no podemos seguir tolerando que disfruten de privilegios sociales diferentes a los del resto de los ciudadanos.
Pero si hay que hablar de sus sueldos, también deberíamos pensar que, en realidad, su sueldo está como mínimo camuflado. El hecho que en un les bajen un 15% su sueldo, en un alarde de reparto proporcional de ajustes sociales, esta medida les debe producir, a lo máximo, un pequeño vergonzante pudor, pues el principal de sus ingresos están constituidos principalmente por unas pingües dietas exentas de impuestos, los gastos de representación, los gastos de libre disposición, las indemnizaciones de manutención. Amén de taxis y transportes gratuitos y demás prerrogativas.
Pero esto es hacer demagogia, ya lo sé.
Ante la improductividad de esta alta cámara y dado el clamor ciudadano y para que los ciudadanos nos sintiésemos más tranquilizados por este inútil dispendio, en los últimos tiempos, se sugirió convertir al Senado en algo así una cámara territorial.
En Estados Unidos, unas veces país demoniaco y otras el cénit a perseguir, hay 100 senadores, tocan a dos por cada estado americano. Es decir, para 50 estados, 311 millones de habitantes y casi 10 millones de km2 hay 100 senadores, uno por cada 3 millones de ciudadanos. Nosotros para 45 millones de habitantes tenemos 256 señorías. Eso sí, aforados todos.
Es nuestra querida España de sigue siendo de charanga y pandereta.
Y luego nos dicen que se van a tomar medidas contundentes para solucionar la crisis.
Siento tal vergüenza e indignación cuando me hablan de cualquier político español, que pienso que los españoles no nos merecemos lo que nos está pasando.

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